La gestión y la #innovación en la #ciudadinteligente. Dos visiones para la generación de indicadores #smartcities.

La gestión y la #innovación en la #ciudadinteligente. Dos visiones para la generación de indicadores #smartcities.

El  concepto de ciudad inteligente, no es sólo es el resultado de un proceso de mejora tecnológica, debe ser un proceso de mejora ciudadana que utilizará la tecnología como medio, y que debe contener la mejora en la gestión, pero también potenciar la competitividad creando un ecosistema útil. Por ello, es necesario establecer un ecosistema adecuado para inducir a un liderazgo compartido y para entender que para el diseño de la ciudad, las tendencias y hábitos ciudadanos son fundamentales, sobre todo para orientar un proceso de oportunidades asociadas. Sin olvidar la configuración de los servicios públicos, pero poniendo en valor la generación de actividad económica que pueden derivarse del emprendimiento privado.

Francisco Morcillo. Consultor, Director Gerente de MB3 GESTION. Entusiasta de Innovación+Tecnología+Gestión, para la innovación empresarial y territorial. Autor del blog; 2TI #smartcity= Territorio+Tecnología+Inteligencia+Innovación 

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0.- Antecedente.

Analizando el informe anual de la Fundación para la Innovación Tecnológica de EspañaInforme COTEC 2014: Innovación y Tecnología en España, llego al capítulo V, dónde se recogen las opiniones de expertos sobre la evolución del sistema español de innovación. Curiosamente y sin circunscribirnos exclusivamente al caso español, analizando los problemas más habituales de la innovación como conclusión a la consulta a los expertos, se extraen problemas que seguramente  son trasladables casi en su totalidad, a la mejora de los procesos y la generación de innovación en las ciudades. El informe COTEC, los define como ” imperfecciones en el funcionamiento interno de los agentes y factores que constituyen el sistema….., o en las relaciones entre ellos”. Destacando como agentes y factores a ; Empresas a las cuales las califica protagonistas del proceso, las administraciones públicas, la universidad y los centros de transferencia, y todo enmarcado en el mercado actual, que aglutina desde el sistema financiero hasta el sistema educativo, pasando por los recursos que faciliten el proceso innovador.

Tras un profundo análisis, sobre una lista de 24 posibles problemas del sistema, hay tres grandes problemas considerados por los expertos de forma amplia, que afectan a la innovación:

  1. El papel insuficiente de políticas de apoyo a la investigación y desarrollo tecnológico e innovación en las actuaciones prioritarias de las administraciones públicas.
  2. Falta de cultura en los mercados financieros, para financiar la innovación.
  3. Escasa dedicación de recursos a la innovación en la empresa.

Según ” The Global Competitiveness Report 2013-2014″,  las economías alcanzan la fase de la innovación, si las empresas son capaces de competir con productos únicos y nuevos, la competitividad de un país está basada en la innovación y las empresas deben competir con la producción de bienes y servicios nuevos, diferentes , utilizando procesos de producción más sofisticados. Analizando con detalle los doce pilares que componen los Subíndices de la Competitividad (ICG), vemos que destacan cuatro sobre el total de los doce subíndices:

  1. La disponibilidad tecnológica.
  2. El tamaño del mercado.
  3. La generación de infraestructura idónea.
  4. Salud y educación primaria.

Indicadores de la competitividad

Este antecedente y que parte de una base científica muy adecuada y reconocida, me aproxima  y aterriza a la obligada visión que se debe plantear en el desarrollo de la cultura de la innovación, de una ciudad inteligente. Las ciudades inteligentes, es algo más que tecnología, es algo más que una mejora y ahorro de la gestión pública, la ciudad inteligente debe ser un forma de vida.

Las ciudades inteligentes, es algo más que tecnología, es algo más que una mejora y ahorro de la gestión pública, la ciudad inteligente debe ser un forma de vida.

1.- Enfoque.

El IMD ( Institute for Management Development), con sede en Lausana, viene publicando desde 1989 su anuario sobre competitividad en el mundo ” The World Competitiveness Yearbook” , referencia internacional en la valoración y comparación de la capacidad de los países para proporcionar un entorno que permita a sus empresas, competir con éxito en el mercado. Utiliza 333 indicadores, dónde algo más de doscientos,  son indicadores medibles y el resto son opinión, y algo más de dos tercios centran la necesidad en algo más que la gestión pública, y se sintetizan en:

  1. Resultados económicos. ( 79 Indicadores). Evaluación macroeconómica de la económica.
  2. Eficiencia Gubernamental. (70 Indicadores). Evaluación de políticas gubernamentales, para el fomento de la competitividad.
  3. Eficiencia de la empresa. (71 Indicadores). Evaluación de las actuaciones empresariales para innovar, obtener beneficios y competir en el mercado.
  4. Infraestucturas. (113 Indicadores).Entendida como la adecuación de los recursos básicos científicos, tecnológicos y humano  alas necesidades de las empresas.

Nuevamente vemos que  los indicadores potencian y miden  la innovación, sobre el impacto desarrollado en el ámbito empresarial y la generación de un ecosistema adecuado, que posibilite  de esta forma, la competitividad local- regional o nacional.

2.- Plataforma para la gestión de datos de la ciudad. Indicadores y criterios adecuados.

Tras la revisión de estos dos relevantes enfoques basados en la innovación, dónde  algunos de los indicadores son trasladables para medir la competitividad de un territorio, me surge la inquietud de plantear algunas de las necesidades que deben imperar en el diseño  de la gestión  y la innovación de las ciudades inteligentes. En los dos últimos años se ha evidenciado que los ciudadanos y sus hábitos, son el referente para la escalabilidad de la inteligencia de la ciudad a través de una tecnología adaptativa. Una tecnología que debe buscar la sencillez sobre el fundamento más académico, y además que a su vez de respuesta a cada una de las verticales que sean referencias, por sus características particulares, en cada una de las ciudades.

El  concepto de ciudad inteligente, no es sólo es el resultado de un proceso de mejora tecnológica, debe ser un proceso de mejora ciudadana que utilizará la tecnología como medio, y que debe contener la mejora en la gestión, pero también potenciar la competitividad creando un ecosistema útil

Por ello, y ahora que tanto se habla de plataformas de gestión de la ciudad,  veo y analizo su necesidad, pero inmediatamente me surge la necesidad de plantear dos enfoques diferenciados. La llave de la gestión de la ciudad, se basa en información, datos e inteligencia de negocio, datos que evidentemente tendrán una utilidad distinta en función de su uso. Pero en la gestión global, debemos plantear dos visiones; por un lado la generación de un cuadro de mandos integral, que seguramente pueda ser de gran utilidad a la gestión pública y para la eficiencia gubernamental ( acordaros, aquello de que sólo representa algo menos de un tercio de los índices IMD, para la competitividad, pertenecen a la eficiencia gubernamental). Y por otro lado, la generación de un ecosistema útil, dónde se identifique la triple hélice clásica ( municipios, empresas y universidades/OTRIS,), a la que hay que sumar esa cuarta hélice, los ciudadanos.

Cuadro de Mandos e Indicadores

A la vista de este doble enfoque, es evidente que en el desarrollo de una estrategia local, no podemos basar toda la política pública de mejora e inmersión de la ciudad inteligente, en la necesidad desarrollar herramientas que visualicen la gestión local-regional. La mejora y la eficacia en la gestión y el control global es necesario, pero también debemos atender en paralelo a la creación de un ecosistema útil, que posibilite la transferencia de conocimiento, la participación y la generación de modelos de negocios.

Mucho vemos y leemos en la generación de indicadores públicos, que  para medir la eficacia de la Administración Local dentro de la estrategia de una ciudad, es necesario el control cuantitativo, la optimización del gasto, la reducción de consumos o la generación de cuadro de mandos integrales. Pero todo ésto, también puede ser la obligación que la ciudadanía traslada a sus gestores públicos, dónde los avances tecnológicos además les permite a través de nuevas herramientas, una mejora cuantitativa y cualitativa de sus decisiones. Indicadores en definitiva cuantitativos y adaptados a las  nuevas necesidades

Pero en cambio y mas allá de esta gestión pública, existen una serie de necesidades de la ciudadanía que basados en una política integral de inteligencia de la ciudad, y apoyado en los recursos tecnológicos disponibles, potencien desde el inicio un ecosistema de real y útil de transferencia de datos, de oportunidades de negocios, de participación, de educación e inmersión en la innovación en la ciudad, y que en su conjunto genere nuevas opciones. Quizás es una faceta complicada, está visión necesita unos indicadores más cualitativos, e incorporar otros cuantitativos a medio plazo, pero sin duda, medirá la felicidad y la implicación ciudadana, a esta nueva estrategia de las “smartcities”.

CONCLUSIÓN

Diseñar una ciudad inteligente no es un tarea fácil, generar su propuesta de valor requerirá de un amplio proceso reflexivo, pero es evidente que la estrategia de una ciudad debe llevar un doble enfoque, el de la gestión y el de la innovación en clave de ecosistema útil. Una tarea útil e interesante, es establecer indicadores adecuados, pero que no lleven sólo el paragüas de una auditoría tecnológica, y si de dimensiones reales de innovación que impacten de manera clara en el desarrollo de la ciudad, bien en forma de nuevas opciones de uso o la posibilidad de generar una economía avanzada, a partir del mix innovación-tecnología adaptativa.

Hay muchos indicadores, pero la competitividad habla  y hablará de cultura educativa innovadora, de competitividad empresarial o de transferencias de conocimiento. Conceptos que sin duda, debemos tenerlos presentes.

¿ Cual crees que pueden ser indicadores, que fomenten la innovación y la competitividad, para la creación del ecosistema útil de la ciudad?

 

Sobre el autor: Francisco Morcillo. Consultor, Director Gerente de MB3 GESTION. Entusiasta de Innovación+Tecnología+Gestión, en territorios, ciudades y gestión de servicios y edificios. @fmorcillo

Referencias:

1. Informe Cotec 2014, sobre Innovación y Tecnología en España
2. The Global Competitiveness Report 2013-2014.
3.-Anuario " The World Competitiveness Yearbook"

 

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